Chubut avanza en la recuperación de sus bosques nativos: ya se plantaron más de 130 mil árboles en zonas afectadas por incendios
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, destacó los avances de la campaña provincial de restauración de bosques nativos, a través de la cual ya se plantaron más de 130 mil árboles en distintas áreas de la cordillera. La iniciativa forma parte de una política integral destinada a recuperar los ecosistemas afectados por los incendios forestales, preservar la biodiversidad y fortalecer la conservación del patrimonio natural de la provincia.
El programa es impulsado por el Gobierno del Chubut, a través de la Secretaría de Bosques, en articulación con comunidades locales y distintas organizaciones ambientales, en el marco del Programa Provincial de Restauración y del proyecto ProCLIM-AR, que promueve la recuperación de paisajes forestales y el desarrollo de estrategias de adaptación al cambio climático.
Al referirse a los trabajos realizados, Torres puso en valor la articulación entre el Estado, las comunidades y las instituciones que participan de las tareas de recuperación ambiental. “La Secretaría de Bosques, el Consorcio ProCLIM-AR y las comunidades de la provincia de Chubut estamos trabajando en conjunto para poder recuperar nuestro bosque nativo”, expresó el mandatario.
En ese sentido, precisó que en lo que va del año ya se plantaron “más de 130 mil árboles”, y explicó que las intervenciones fueron planificadas para obtener resultados concretos a mediano plazo, a partir del crecimiento y desarrollo de las especies implantadas.
“Además de prevenir, tenemos que trabajar para recuperar algo que es patrimonio de todos los argentinos, que son nuestros bosques nativos”, remarcó el gobernador, al destacar la importancia de sostener una política ambiental que no solo contemple la prevención y el combate de los incendios, sino también la restauración de los ecosistemas afectados por el fuego.
En ese marco, el Gobierno Provincial lleva adelante una estrategia que combina la producción de especies autóctonas, la identificación de áreas prioritarias de intervención y la participación de las comunidades en las tareas de plantación y conservación.
El objetivo es favorecer la recuperación progresiva de los ecosistemas forestales, preservar la biodiversidad y fortalecer la capacidad de regeneración de los bosques afectados por incendios y otros procesos de degradación ambiental.

