Torres pidió la renuncia del presidente del Parque Los Alerces por negligencia en el manejo del incendio
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, pidió al Gobierno nacional que evalúe remover a las autoridades del Parque Nacional Los Alerces, y apuntó directamente contra el presidente local del área protegida por negligencia en el manejo del incendio que lleva semanas activo.
El pedido se realizó mediante una presentación formal canalizada por la Cámara de Turismo de Chubut (CATCH) ante el titular de la Administración de Parques Nacionales (APN), Sergio Martín Álvarez, reclamando la renuncia inmediata de los responsables y una auditoría independiente por lo que describen como un “incumplimiento grave” de funciones.
Según el documento, la negligencia se expresa en una cadena de decisiones y omisiones puntuales:
– El fuego se habría iniciado entre el 6 y el 8 de diciembre por la caída de un rayo, pero recién fue detectado el 9 tras un vuelo de relevamiento.
– En la etapa inicial, sostienen que hubo falta de previsión pese a pronósticos oficiales de un verano extremo, y se trabajó con medios limitados: dos helicópteros y un hidroavión Tracker.
– La Cámara afirma que no se escalaron a tiempo los pedidos masivos de refuerzo de brigadistas, logística y medios aéreos, lo cual permitió que el foco creciera hasta volverse inmanejable.
Además de los errores operativos, el informe acusa un punto que consideran determinante: la comunicación institucional. Afirman que entre el 20 de diciembre y el 5 de enero no hubo información clara y sostenida sobre la evolución del incendio. Incluso mencionan un caso concreto: el 5 de enero se informó el corte de la Ruta 71 por “mantenimiento”, y recién el 6 se comunicó que era por avance del fuego, lo que —según la entidad— generó incertidumbre y riesgo para brigadistas, pobladores y turistas.
En el escrito también se cuestionan decisiones consideradas “absurdas” en un incendio activo, como la exigencia de desinfectar el calzado de los brigadistas antes del embarque, medida que para la CATCH no tenía sentido frente a un foco fuera de control.
En medio de un escenario devastador —con el fuego avanzando con temperaturas de 34/35°C y viento, cruzando sectores críticos y alcanzando zonas como Lago Verde y el Río Arrayanes— el informe sostiene que lo ocurrido no fue un hecho imprevisible, sino el resultado de omisiones acumuladas desde el inicio.
Finalmente, advierten que el daño no es solo ambiental: remarcan el golpe sobre la economía regional, el turismo y el empleo, y alertan por el impacto internacional sobre un parque declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

