Mirá dónde será el ajuste para cumplir con el FMI en 2023
Del documento técnico que analizó el Directorio del Fondo este jueves no solo se revisaron las metas del tercer trimestre, que fueron aprobadas y por las que llegarán USD6.000 millones, sino también se pusieron sobre la mesa los detalles de cuál será la política fiscal para el año que viene en la que se prevé una baja de los ingresos de 1,2% del PBI que será compensada con una caída de los gastos de 1,8% del PBI que permitirán alcanzar el rojo comprometido.
Según el texto, la principal partida ajustada será la de asistencia social por 0,8% del PBI “a través de la cancelación de bonos de emergencia y la mejora en la focalización de los beneficios”.
Los técnicos del organismo hicieron mención al decreto publicado en noviembre para evaluar cambios en el Potenciar Trabajo, que creció desde el 2015 y se extendió a más de 1,3 millones durante la pandemia, y que derivó en la baja de 20.000 beneficiarios.
El Ministerio de Economía se comprometió a profundizar las reducciones durante 2023, mientras que se buscará restringir el Potenciar Trabajo para quienes reciben otro tipo de transferencias por parte del Estado.
También se está realizando un estudio para cambios en el sistema de pensiones, con foco en los regímenes especiales, aunque el organismo destacó: “La elaboración de propuestas de reforma específicas solo será plausible después de las elecciones”.
La segunda partida con el ajuste más significativo será la de subsidios económicos, principalmente a la energía pero también en agua y transporte.
“En conjunto, se prevé que estos esfuerzos reduzcan los subsidios a la energía en alrededor del 0,5 % del PIB y, según las estimaciones del personal, aumenten los niveles de recuperación de costos de alrededor del 30% en septiembre de 2022 a alrededor del 60 % para fines de 2023”, consignó el staff report.
Los demás recortes vendrán por el lado de las jubilaciones por 0,2% del PBI, salarios por 0,1% del PBI y transferencias a las provincias, empresas estatales y otras agencias gubernamentales por otro 0,1% del PBI.
“Estas medidas son necesarias para proteger los proyectos de infraestructura prioritarios, absorber los costos únicos de llevar a cabo las elecciones presidenciales de 2023, pero también para facilitar la consolidación fiscal más allá del año que viene y garantizar la sostenibilidad de la deuda. Para ayudar a fortalecer la credibilidad de la política y los objetivos de desinflación, el déficit primario se limitará al 0,8 por ciento del PIB durante el primer semestre”, sostuvo el Fondo.
La consultora Invecq afirmó: “El escenario de estancamiento para 2023 suma una dificultad adicional que no estuvo presente en el 2022 a la hora de implementar el programa del Fondo. Sin el dinamismo de la actividad, que cerrará este año con un crecimiento superior al 5% anual, los costos del ajuste serán más visibles el año próximo”.
Fuente: BAE

