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El peronismo de Chubut entre el factor Leunda y el principio ordenador

Por Santiago Costa

El peronismo de Chubut está en la tensa víspera del cierre de listas. Nada está claro, todo es ansiedad, especulación y deseos de dar con las candidaturas que dejen el menor caudal de heridos y aseguren la victoria en las urnas.

La visita del asesor presidencial Julián Leunda a Trelew, acompañando al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, fue magra en anuncios de gestión pero plena de apoyo político al intendente Adrián Maderna.

Leunda con Maderna. Atrás suyo Pablo «Tato» Giles, segunda línea de La Cámpora a nivel nacional.

El jefe político de Trelew, vuelto al justicialismo tras su ruptura con el gobernador, pivotea entre el Grupo Madryn y el Bloque Comodoro. En el primero se ubican el vicegobernador Ricardo Sastre; el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre; el jefe de Luz y Fuerza y dueño del diario Jornada, Héctor González; y el jefe del sindicato de Comercio, Alfredo Béliz.

En el segundo están el intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque -que enrola a otros seis intendentes-; el ex intendente y presidente del PJ, Carlos Linares; y los sindicatos de petroleros y camioneros como aliados.

El principio ordenador

Las disputas generacionales, la paridad de género, las rivalidades regionales, todo se ordena a partir de un principio básico. Las elecciones son nacionales. La categoría que encabeza, el premio mayor, es al Senado. 

La dirigente de mayor peso político del Frente de Todos es la vicepresidenta Cristina Fernández, dueña de la estrategia en el Senado. Muy a pesar del peronismo provincial, la lista debe contar con su bendición.

La única dirigente de confianza de Cristina Fernández en Chubut es Nancy González, que además cuenta con dos ventajas: se complementa con una candidatura masculina y al ser de Madryn, con un candidato de Comodoro.

Varios se resisten a este planteo. Desde el sastrismo dicen que la senadora no tiene votos propios, lo que es verdad. Muchos creen que González, al ser vertical a Cristina, renunciaría sin peros a una renovación de la banca si la necesidad de acuerdos lo impusiera, conformándose con algún lugar en la gestión de un organismo nacional. Otros dicen que Nancy es parte de la vieja política y al igual que una candidatura de Linares, «clausura la posibilidad de acuerdos territoriales».

¿Qué significa eso?

En un plano formal, en estas elecciones cada alianza partidaria disputa cuatro lugares en la boleta: dos al senado y dos a diputados. En un plano informal, se suman los suplentes, siendo cuatro candidaturas al senado y cuatro a diputados en total. En ese esquema, un titular podría renunciar a su banca en 2023 para disputar un cargo ejecutivo y así cederle su lugar al suplente.

Dos ejemplos podrían ser una candidatura a diputada de Florencia Papaiani (banca que abandonaría en 2023 para disputar la intendencia de Trelew) o de Ricardo Sastre al senado (banca que abandonaría en 2023 para disputar la gobernación).

Sin embargo este planteo goza de un exceso de optimismo.

¿El mal menor?

Una candidatura de Carlos Linares tiene varios defectos y algunas ventajas. El defecto principal es que su figura «no sintetiza», no es un punto de unión en que la mayoría de los sectores lo sientan como propio, o al menos, no ajeno a sus intereses.

Una de las ventajas es que es un candidato con alto nivel de conocimiento en la opinión pública y con una aceptación cercana al histórico piso del 30% con que cuenta el peronismo provincial. También que se complementa con una candidatura de Nancy González, cosa que no le sucede Ricardo Sastre.

En el caso de Juan Pablo Luque, la candidatura de Linares le resuelve tres problemas. Por un lado la ciudad mantendría un Senador. Además se impondrían sobre el sector de Sastre, competencia directa para la gobernación en 2023. Incluso haría cesar la presencia e influencia de Linares en Comodoro. Todo ganancia para el intendente.

Cristina Fernández podría ubicar a una dirigente de su confianza en el primer lugar -electo aún si la boleta saliera segunda- y a un representante de Comodoro en segundo lugar, que sería electo solo si la boleta saliera primera. Eso reforzaría el incentivo para que el justicialismo de Comodoro «mueva el aparato» y juegue a fondo.

El sastrismo busca romper este esquema preguntando «¿y los votos de Madryn quien los pone?».

La visita de Leunda, «amigo de todos los intendentes”, a Maderna puede ser una respuesta a esa pregunta. 

Lorena Alcalá, concejal y parte de la mesa chica del madernismo.

Como las encuestas marcan una necesidad de caras nuevas en la política, las mujeres y los jóvenes cotizan.

Si las versiones que ubican a Leunda como posible candidato a Senador son disparatadas, una candidatura a diputado no lo es tanto. El peronismo de Comodoro sumaría un diputado que hoy no tiene. ¿Y la mujer del valle? Florencia Papaiani no se muestra interesada en una candidatura. ¿Será la madernista Lorena Alcalá la compañera ideal de esa fórmula? Por qué no.

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